Oscar Chavez: Activismo musical en el 68

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Oscar Chavez El 2 de octubre de 1968, el gobierno mexicano cometio una de las barbaries criminales contra manifestantes estudiantiles mas cruentas de las últimas décadas, en la plaza de las tres culturas de Tlatelolco, lo que dio origen a la consigna "2 de octubre, no se olvida".

Eran los tiempos del gobierno nefasto de Diaz Ordáz, y los jovenes estudiantes de diferentes centros de estudios en la ciudad de México se manifestaban para exigir libertad de expresión y demas demandas propias de su naturaleza combativa. Es en ese contexto que Oscar Chavez consolido su carrera y definio su lucha y corriente musical conocida como música de protesta.

"Yo estudié en el Politécnico... nada más hasta la vocacional. Ya no pude seguir adelante, por muchas razones de economía, y después de andar del tingo al tango me puse a trabajar en Radio Universidad, lo cual para mí fue una universidad, realmente, porque ahí aprendí muchísimo. Trabajé de locutor, actor, productor de programas... de todo lo que tiene que ver con la radio. Me tocó una generación muy importante en todos los sentidos. Estuve desde el 60 hasta que vinieron los fregadazos del 68, que entre otras cosas trajeron como consecuencia que le hayan dado en la torre a la estación. Le redujeron la frecuencia. Fue el gobierno.

"En esos días Javier Barros Sierra, el rector (de la Universidad Nacional Autónoma de México), se portó ejemplar. También a principios de los años 60 comencé a cantar, con Pepe González Márquez, en las facultades de la UNAM, ¡en todas! Me presenté en la explanada, a un lado de la Torre de Rectoría. De esto hay fotos de Héctor García. También cantaba en el Politécnico, en la Normal, etcétera. Ya había grabado tres discos antes de hacer la película Los Caifanes. Esta película nos dio un enorme impulso a los que actuamos, sobre todo a los cuatro caifanes.

"Cantar temas tradicionales fue un acierto, algo afortunado. Les llamaban de protesta y cambiaron mucho mis horizontes. Había piezas de la Reforma, de la Revolución y el canto popular, con su lírica y contenido político. Eso me dio un espectro amplio de repertorio, inacabable. En pleno movimiento del 68 hubo muchas canciones adecuadas. De eso tengo dos discos. Empecé a cantar temas tradicionales de Guerrero, que eran desconocidos todavía, más La Llorona, corridos. Eso gustaba y lo cantábamos entre los universitarios. Luego fue el encuentro con las melodías de la revolución cubana. Esto más lo que se hacía en Sudamérica. Se fortaleció la canción contestaria."

Asi es como Oscar Chavez recuerda esas épocas, y asi es como casi medio siglo despues Chavez se refiere a los hechos historicos. En los días anteriores al 2 de octubre de 68, Chávez estudiaba teatro en Bellas Artes. "La postura crítica nunca hay que dejarla. Olvidarse de hechos como el del 68 es algo bastante cobarde. Es peor que la estupidez. Si algo nos puede formar como personas es no olvidar. Si olvidas no sabes quién eres. La bronca de los gobiernos mexicanos es que les importa mucho que no sepas quién eres. Mientras más ignorante y bruto seas, eres más manipulable. El gobierno sigue la táctica del agotamiento. Busca cansar... ¡se hacen pendejos!, para decirlo claramente.

"En el 68 yo andaba cantando por todos lados y participé dando mi voz. Yo andaba cantando cuando nos corrieron del Zócalo con tanques. Te ibas o te ibas. Nunca esperamos que el gobierno fuera a reaccionar como lo hizo en Tlatelolco. Nos daba miedo eso de la intimidación. No pensabas en eso del miedo, no se te ocurría."

Sus palabras y su canto aún resuenan con fuerza en estas épocas de apatia, indiferencia y falta de conciencia entre los mexicanos. "Se vende mi país" es una de sus ultimas producciones que presento es su mas reciente actuación en el auditorio nacional, y esto es lo que comenta al respecto:

¿Qué vamos a hacer? Vamos a ser un país fantasma, dedicado todo a la maquila. Todo el país será un tianguis, como esta ciudad (de México). Es lamentable, somos un tianguis, ya somos un país pirata, es impresionante, todo está pirateado, todo. Hay una falta de sentido común, de intereses, de amor, de tantas cosas que están haciendo pedazos a este país."

En las oficinas de Discos Pentagrama durante una breve entrevista, el también actor de la famosa película Los caifanes, de Juan Ibáñez, relata que compuso la canción Se vende mi país hace ya diez u once años, pero se dio cuenta de su vigencia, "como si la hubiese hecho ayer", y la retomó para el concierto:

"Es triste y doloroso, pero mientras sea vigente, como otras, la seguiré cantando, es mi manera de opinar."

"Bueno, este país se está vendiendo hace 400 años o más. No han conseguido venderlo, pero ganas no les faltan, está más que demostrado con todo lo que está pasando, nada más que para venderlo tendríamos que desocuparlo más de 120 millones de habitantes y está difícil que lo consigan.

Se vende mi país y da coraje,

Se vende mi país es un ultraje,

Se vende mi país y sus petróleos

y los santos obispos con sus óleos.

Se vende mi país por todas partes,

Se vende Antropología y Bellas Artes,

Se venden su historia y su destino,

Se vende desde el principio su camino.

Dice no recordar con precisión qué sucedía exactamente cuando escribió esta canción que dura poco más de siete minutos, pero "son cosas que se repiten, la bronca que hay con el petróleo tiene muchos años":

"La desaparición de los ferrocarriles; el país era célebre porque cosechábamos y consumíamos maíz, ahora lo importamos, ¿no? Alimentos básicos como el maíz, el arroz, tantas cosas y bienes de consumo, estamos importando todo. Las minas ocupadas por las pinchemil compañías extranjeras, ¡es terrible!, chinos, canadienses, estadunidenses, ¡es dramático! ¿Qué nos queda? Y esto no es de ahora, sucede ya desde hace rato esté quien esté en el gobierno. ¿A quién le cree uno? No hay a quién irle desde hace bastantes años."

Se le pregunta si le gustaría incidir de algún modo con sus canciones en una reflexión. Admite que es difícil que una canción o varias solucionen un problema, aunque pueden ayudar a tomar conciencia porque "claro, son una herramienta muy poderosa para opinar, es lo que pretendo siempre, decir lo que me gusta, lo que no me gusta, lo que amas, lo que detestas, lo que te parece digno de burla, digno de insulto inclusive".

Es Oscar Chavez, quien en el contexto de los sucesos del 68, nos recuerda que la musica puede servir de muchas maneras a la sociedad, aun desde la perspectiva politica y del lado de la protesta.

Este es el tema "Se vende mi país" de Oscar Chavez:

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